Uno de los momentos más emocionantes para muchas familias es ver a su bebé dar sus primeros pasos. Pero también es una etapa que suele generar dudas, comparaciones y cierta preocupación.
A menudo, los padres se preguntan si su hijo va “tarde” porque otros bebés de su edad ya caminan, mientras el suyo todavía gatea, se desplaza sentado o prefiere ponerse de pie con ayuda. La realidad es que no todos los niños empiezan a caminar al mismo tiempo.
Cada niño tiene su propio ritmo
El desarrollo motor no sigue una fecha exacta. Algunos bebés empiezan a caminar alrededor de los 10 o 11 meses, mientras que otros lo hacen entre los 12 y 15 meses, e incluso algo más tarde, sin que eso implique necesariamente un problema.
Antes de caminar de forma autónoma, muchos niños van pasando por distintas etapas del desarrollo motor:
- Controlan la cabeza.
- Se giran.
- Se sientan solos.
- Gatean o se desplazan de otras formas.
- Se ponen de pie con apoyo.
- Dan pasos sujetándose a muebles.
- Caminan sin ayuda.
No todos los bebés gatean, y tampoco todos siguen el mismo orden. Lo importante no es comparar, sino observar que vaya avanzando poco a poco en su desarrollo.
Qué factores influyen en cuándo empiezan a caminar
Hay muchos elementos que pueden hacer que un bebé camine antes o después:
- Su temperamento.
- El tiempo que pasa moviéndose libremente en el suelo.
- Su constitución física.
- La confianza que tenga para intentar nuevas habilidades.
- Si tiene hermanos mayores a los que imitar.
- Las oportunidades de movimiento que le ofrece su entorno.
Los bebés que pasan demasiado tiempo en hamacas, tronas, carritos o parques cerrados suelen tener menos ocasiones para practicar movimientos, fortalecer la musculatura y ganar seguridad. Por eso, el suelo sigue siendo uno de los mejores espacios de aprendizaje en los primeros años.
Cómo favorecer su desarrollo motor sin presionarlo
Lo mejor no es intentar que camine antes, sino ofrecerle un entorno que le permita moverse con libertad y seguridad.
Algunas ideas sencillas son:
- Dejar tiempo diario en el suelo.
- Vestirlo con ropa cómoda que facilite el movimiento.
- Ofrecer muebles bajos y estables para agarrarse.
- Colocar juguetes un poco más lejos para animarlo a desplazarse.
- Dejar que camine descalzo en casa siempre que sea posible.
- Evitar el uso excesivo de andadores.
Los especialistas desaconsejan los andadores porque no ayudan realmente a aprender a caminar y, además, pueden interferir en la postura, el equilibrio y la coordinación. El niño necesita experimentar pequeños desequilibrios, caídas y ajustes para desarrollar sus habilidades motoras de forma natural.
Cuándo conviene consultar con el pediatra
Aunque existe mucha variabilidad, conviene pedir valoración si:
- A los 9 meses no se mantiene sentado.
- A los 12 meses no intenta desplazarse de ninguna forma.
- A los 18 meses todavía no camina de forma autónoma.
- Presenta mucha rigidez o, por el contrario, muy poca fuerza muscular.
- Usa solo un lado del cuerpo.
- Ha perdido habilidades que antes tenía.
En la mayoría de los casos, caminar más tarde no significa que haya un problema. A veces simplemente se trata de un bebé prudente, observador o que necesita más tiempo para sentirse seguro.
Lo importante no es caminar antes, sino caminar bien
Dar los primeros pasos no es una carrera. No caminar a los 12 meses no significa que un niño esté “retrasado”, igual que caminar a los 9 meses no lo convierte en más avanzado.
Cada niño tiene su propio ritmo y su propio calendario.
Lo más importante es ofrecerle tiempo, espacio, confianza y acompañamiento para que pueda descubrir el movimiento a su manera.
Mayo Clinic. Desarrollo de un bebé: hitos entre los 10 y 12 meses.
HealthyChildren.org (American Academy of Pediatrics). Baby Walkers: A Dangerous Choice.
UPMC HealthBeat. ¿Cuándo comienzan a caminar los bebés?
